Después de una semana intensa de encuentros y actividades ya estamos de vuelta, algun@s un poco tristes por haber dejado amigos tan lejos. Pisamos el mismo suelo que griegos y romanos en sus primeras incursiones a la península, vimos aves que nunca habíamos visto antes, probamos hojitas saladas del único árbol que crece en terreno salobre, aprendimos un montonazo de cosas sobre Dalí y su obra, comimos "suquet", nos bañamos en el Mediterráneo, vimos un pez luna en su hábitat, casi entramos en la cueva más profunda de la "Costa Brava", acompañamos al "Peret" y a la "Maximeta" con los "cabezudos", aprendimos a bailar la "farandola", lloramos al despedirnos y algunos volvimos a llorar al creer que habíamos perdido el avión ...
Un montón de experiencias que segurísimo que no olvidaremos en toda la vida, como tampoco olvidaremos a todos los amigos y amigas que nos acompañaron en esta aventura ¡y hasta salimos en la tele!